viernes, 20 de enero de 2012
Quizá nunca toques mis manos, ni acaricies mis cabellos en una noche, que invite a una intimidad delirante, más mi alma travesara fronteras, y estará allí junto a ti para amarte.Te amaré hasta el amanecer, hasta dejarte extenuado, lleno de mi amor, de mis caricias y mis besos y lloraré de emoción al sentirte solamente mío. Permaneceré siempre a tu lado. Estaré en tus noches tristes, en el susurro del viento por las tardes, cuando creas que la noche ha llegado y todo sea oscuro par ti, estaré en una estrella, alumbrando tu destino para que puedas seguir tu camino.Clamaré a Dios para que seas feliz, aunque no sea a mi lado y cuando al final hayas encontrado con quien compartir tu vida, me retiraré en forma silenciosa.Y cuando de vez en cuando quieras recordarme, me encontrarás en el rocío suave de una rosa, o en una gota de lluvia en una tarde cualquiera, o tal vez en la sonrisa de una pareja de enamorados.
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